El 2021 ya está aquí y yo lo he empezado emocionada, no sólo porque me encantan los días de invierno, más si implican nieve, naturaleza, aire libre, frío y sol (como puedes observar por mi cara de felicidad en la foto que acompaña a este texto y que me tomaron el primer día de este año nuevo) sino porque significa que tenemos 365 oportunidades por delante para vivir y disfrutar de la vida.

Los primeros días del mes de enero son una maravillosa oportunidad para hacer balance y establecer propósitos para el año nuevo. Marcarse objetivos a corto, medio y largo plazo nos dan una motivación extra y nos aportan perspectiva de futuro.

Futuro… en Yoga trabajamos con el «aquí y el ahora», buscamos conectar con el momento presente… entonces tal vez te preguntes: ¿cómo se puede reconciliar pensar en el futuro con vivir en el presente?. Tal y como indica Eckhart Tolle en su libro «El poder del Ahora» nuestros caminos tienen «un propósito externo y un propósito interno. El propósito externo es alcanzar tu objetivo o punto de llegada, realizar lo que te has propuesto, lograr esto o aquello, y eso evidentemente implica futuro. Pero si tu destino o los pasos que des en el futuro requieren tanta atención que se vuelven más importantes que los pasos que estás dando ahora mismo, pierdes completamente el propósito interno de tu viaje […] el propósito interno implica una profundización en tu Ser».

Así que, establece tus objetivos siendo consciente de que los importantes son los pasos que des ahora y nos los que darás en el futuro. Este paso que das en el ahora es el que contiene a todos los pasos futuros. Cuanto más consciente seas de esto, más conectado y alineado estarás con tu Ser, con tu propósito interno.

Te animo, a que después de leer este post, tomes un papel y un boli y hagas una lista o una nube de ideas e identifiques tus propósitos para el año nuevo. Busca que sean objetivos realistas, alcanzables, que te supongan un reto y te motiven, y que impliquen una mejora en tu calidad de vida y ojalá en la de los demás y para el mundo entero. Tal vez puedes rescatar propósitos que no llegaste a cumplir el pasado año (seguramente debido a la situación mundial que vivimos muchas cosas se quedaron por hacer… y eso, está bien) y proponte alcanzarlos este año. Cultiva la fuerza de voluntad, pero también la resiliencia para adaptarte a los cambios que puedan acaecer y, por supuesto, no te exijas demasiado. Busca ese equilibrio entre la autoexigencia y la compasión hacia unx mismx.

Tal vez uno de tus objetivos para este 2021 sea vivir de una manera más consciente o invertir en tu salud. Si es así, en esa lista de propósitos de año nuevo, te animo a que incluyas uno que esté relacionado con la práctica de Yoga 🙂

La práctica de Yoga eleva tus niveles de conciencia, de manera que puedas eliminar cualquier sufrimiento y «estar en el ahora» y mejora tu salud a todos los niveles. Si quieres ser más flexible o fuerte (física y mentalmente), si quieres ganar movilidad, conectar con tu respiración y lidiar mejor con situaciones de estrés… sea cual sea tu razón: YOGA.

¡Este 2021 te invito a practicar conmigo!. También te animo a buscar un estudio o centro de Yoga al que asistir regularmente y a encontrar a ese profesor o profesora con el/la que resuenes así como ese estilo que te aporte más beneficios. Tanto si ya tienes una práctica más o menos avanzada como si nunca has practicado, abraza esa voluntad por practicar y hazla realidad este año.

Recuerda: el Yoga es para TODAS las personas.

Si tienes cualquier duda al respecto, ponte en contacto conmigo y estaré encantada de guiarte y ayudarte a cumplir con tus propósitos para este nuevo año, desde la humildad y en la medida de mis posibilidades. Te invito a bucear por mi web y consultar todas las opciones que propongo (clases online, presenciales, retiros).

¡Feliz año nuevo! Te deseo de corazón que seas muy feliz.

Gracias por leerme.

Paula

 

 

 

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